150 ponentes de 20 países debaten sobre la vigencia de la Escuela de Salamanca en el congreso inaugural del V Centenario

Las universidades salmantinas (UPSA y USAL) organizan el congreso internacional ‘La Escuela de Salamanca: pasado, presente, futuro’, con motivo del V Centenario de la institución (1526-2026), con el que se inaugura la programación diseñada por el Estudio salmantino para conmemorar esta efeméride. En este encuentro se dan cita los mayores expertos de la Escuela de Salamanca: desde los traductores de sus obras hasta los editores de sus manuscritos, que disertarán acerca del papel de este organismo a lo largo de la historia durante sus cuatro jornadas, que se desarrollará del 9 al 13 de febrero.

En su intervención, el Rector de la Universidad Pontificia de Salamanca, Santiago García-Jalón de la Lama, ha reivindicado la vigencia de los postulados de la Escuela de Salamanca, subrayando que “más allá de los hechos históricos que explican el surgimiento en nuestra ciudad de una poderosa corriente de pensamiento, importa atender a las convicciones que empapan la reflexión de los salmantinos, importa atender el sustrato en el que dicha reflexión arraiga. Entre ellas, la fe en la inalienable dignidad de todos los seres humanos. Los razonamientos sobre el derecho de gentes nacen de aceptar este principio, que regula las relaciones entre los individuos, pero también las actuaciones de lo que hoy llamaríamos estados en su relación con otros estados. De nada vale un sistema político que acate determinadas reglas formales y las cumpla estrictamente si en el horizonte de su actuación no aparece el respeto a los derechos humanos como principio rector de cualquier actuación”.

 

“De ahí nace también –continúa el Rector– la reflexión sobre el dominio que a la autoridad cabe ejercer sobre sus súbditos. Los autores de la Escuela de Salamanca no son innovadores respecto a las formas de gobierno más o menos legítimas. Por el contrario, se muestran beligerantes al momento de juzgar sobre el ejercicio de la autoridad. Por mucho que una autoridad haya sido legítimamente constituida y por mucho que cumpla con todas las formalidades de la ley, sus actuaciones no quedan legitimadas si no respetan la dignidad del ser humano, la de los propios súbditos y la de los ciudadanos de otras entidades políticas”.

 

Ahora bien, ha subrayado el Rector, “la dignidad del ser humano tiene su condición de hijo de Dios e imagen suya. No es un derecho otorgado, ni acordado. Es previo a cualquier reconocimiento e inalienable. Es un principio previo a cualquier otro y a cuyo servicio se constituyen todas las instituciones, cada una según su orden propio. Sólo el reconocimiento de ese origen garantiza un respeto duradero a los derechos humanos”, ha concluido.

 

Para el rector de la USAL, Juan Manuel Corchado, el objetivo de la Universidad de Salamanca con la conmemoración del V Centenario es analizar si 500 años después, “las revolucionarias teorías” de los profesores que integraron la Escuela de Salamanca, que “siguen resonando y recordándonos los derechos de los seres humanos”.

 

“En un mundo marcado por los conflictos y las desigualdades, sus sabias palabras son lecciones que debemos estudiar y repasar una y otra vez. La Universidad de Salamanca es una de las más antiguas de Europa con más de 800 años de historia. Sin embargo, celebramos los 5 siglos de la Escuela de Salamanca como un hecho trascendental, ya que las enseñanzas de Francisco de Vitoria, Bartolomé de las Casas, Domingo de Soto y otros tantos grandes maestros del siglo XVI supusieron un punto de inflexión y transformaron el mundo. Ahora que la tecnología está revolucionando las sociedades, debemos echar la mirada hacia atrás y recuperar el humanismo de estos maestros, en mayúsculas”, indicó el rector durante el discurso inaugural.

 

Expertos internacionales

Unos 150 ponentes de 50 instituciones y 20 países diferentes de Europa, Asia y América, entre los que se encuentran una alta participación de profesores de la Universidad de Salamanca, figuran entre los expertos internacionales que abordarán la vigencia del legado de Francisco de Vitoria desde campos de estudio tan diversos como Economía, Derecho, Historia, Geometría, Documentación, Traducción e interpretación, Antropología, Matemáticas o Filosofía.

 

“Si es imposible alcanzar con la imitación la enorme prestancia del ingenio de Francisco de Vitoria, al menos con la voluntad nos acercamos lo más posible e intentamos hacer aflorar en nosotros al Maestro”. Estas palabras de Melchor Cano en el Prólogo al libro duodécimo de Los lugares Teológicos son las que han elegido los ponentes para representar su compromiso con los valores de Vitoria en este V Centenario, construyendo entorno a su presencia una nueva etapa de la Escuela de Salamanca.

 

Inauguración del programa y actividades culturales

El programa incluye mesas académicas y la recepción en el Ayuntamiento, donde el alcalde nombrará “Huéspedes Distinguidos” a Juan Belda, Matthias Lutz-Bachmann y Virginia Aspe. Paralelamente, se celebrarán actividades culturales, como el concierto de órgano que tendrá lugar el lunes 9 de febrero a las 19 horas en la Catedral. También habrá actividades abiertas al público, desde visitas guiadas a la oportunidad de disfrutar de la gastronomía del siglo XVI.

 

La conmemoración del V Centenario Escuela de Salamanca representa una oportunidad única para recordar y proyectar uno de los hitos intelectuales más influyentes de la historia del pensamiento occidental. Nacida en el siglo XVI en el seno de la Universidad de Salamanca, esta corriente renovadora del saber transformó la teología, el derecho, la economía y la filosofía moral, sentando las bases de conceptos modernos como los derechos humanos, el derecho internacional o la libertad de conciencia. Figuras como Francisco de Vitoria, Domingo de Soto o Francisco Suárez situaron a Salamanca en el epicentro del debate global sobre justicia, dignidad humana y organización política, en un momento crucial para Europa y el mundo. 

 

Desde Salamanca hacia el mundo, la Escuela marcó un antes y un después en la reflexión sobre los grandes desafíos de su tiempo, muchos de los cuales siguen vigentes en nuestras sociedades actuales. Su legado continúa inspirando a juristas, filósofos y pensadores de todo el planeta, y constituye un referente indispensable para comprender los fundamentos éticos de nuestras democracias contemporáneas.